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Tras liderar una exitosa ponencia sobre el Alto Rendimiento hace ahora 3 años en el Career Day de la asociación de mujeres profesionales  EPWN (European Professional Women´s Network), de nuevo he tenido la oportunidad de participar en otro de sus eventos celebrado en el Instituto de Empresa como experta en Alto Rendimiento Ejecutivo, al cual me invitaron para moderar un panel de ponentes de excelente reputación y no menos calidad profesional.

Desde la Nutrición escuchamos a Ana Mª Lajusticia, que con su amplio bagaje y años de experiencia, aprendimos sobre cómo optimizar en las elecciones nutricionales y suplementaciones, especialmente a través del magnesio del que es una experta, para lograr una mayor salud y bienestar.

Compartir a través del Coaching con Alejandro Lorente, sobre cómo pasar de la alimentación orgánica a la emocional, entender cómo identificar los impulsores del estrés y qué saber para desapegarse. Fue muy enriquecedor, teniendo en cuenta sus 20 años de experiencia en la cultura alemana, país en el que reside.

Y finalmente, desde la Gestión de la Recursos Humanos con Arancha Torres, reputada directiva que compartió su visión sobre cómo posibilitar al perfil profesional el mejor clima para que fomente su autocuidado.

Tras sus respectivas intervenciones pudimos compartir con la audiencia sus inquietudes y aportaciones, además de mi visión tras años de intervención en el comportamiento humano en el ámbito corporativo.

Resultó una experiencia enriquecedora para todos, y esperemos un punto de inflexión tras largos años de duros entornos debidos a la crisis, a partir del cual el Alto Rendimiento Profesional se considere como un área experta más en la gestión del Talento empresarial.


Finalmente ha podido materializarse el proyecto que en su momento percibí como estratégico para el entorno corporativo español: dotar de Alto Rendimiento a grupos de profesionales para una excelente ejecución y mejor calidad de vida, impactando positivamente en su salud.

Comencé la andadura en solitario a través de mi método ZAR (Zona Alto Rendimiento) divulgándolo en conferencias, presentaciones a empresas, a través de servicios de comunicación, etc… lo cual me permitió interesar a personas que sentían la necesidad de elevar su estado psicofísico a un nivel superior para rendir de manera extraordinaria no solo en su ámbito profesional, sino también en el personal.

El programa de dotación de Alto Rendimiento se ofrecía a individuos y no a grupos, por requerir esto de una estructura de expertos y organización que en los albores de la crisis, allá por el 2008, no facilitaba el lanzamiento de dicha iniciativa.

Años después nos hemos encontrado (algunos, reencontrado, pues nos conocíamos hacía tiempo) un grupo de “creyentes perseverantes” respecto a esa visión: que el profesional de alta responsabilidad (comités de dirección, directivos, médicos, abogados, fuerzas especiales,…) pueda gestionar su propio nivel de rendimiento, y hacer sostenible una ejecución impecable en cualquier esfera de su vida en todo momento.

Ellos ya habían iniciado la incursión en el mercado corporativo español con una sólida estructura de gestión, por  ello tras varios encuentros ilusionantes de puesta en común, a principios de año me incorporé al equipo de Corporate Athlete, S.L. a cargo de la Dirección de Programas de Formación & Innovación. Juntos hemos desarrollado una metodología altamente eficaz para promover que  individuos y organizaciones mantengan altos niveles de efectividad y así poder ser exitosos en su desempeño cotidiano.

Convertirse en un Atleta Corporativo es alcanzar ese estado de energía física y mental constante, que nos permite enfrentarnos con éxito a las múltiples tareas cotidianas de manera equilibrada y resiliente, lo que llamamos el Estado de Competición Ideal.

De interés para altos directivos y profesionales que a pesar de la gran sobrecarga de trabajo, estrés sostenido, sedentarismo, malnutrición o falta de descanso reparador, necesiten estar siempre al máximo de su capacidad psicofísica para ejecutar sus compromisos.

Si te sientes atraído por este estilo de rendir y vivir, no dudes en contactarme o puedes hacerlo a través de www.atletacorporativo.org. Conocerás una nueva dimensión de gestión, dónde además encontrarás todos los detalles sobre la metodología de tan ilusionante proyecto.

El bombardeo constante de información y dispositivos electrónicos que tenemos alrededor, hace cada vez más difícil concentrarse en lo que se está haciendo en ese momento. Como consecuencia de ello se ha desarrollado esa nueva habilidad de nuestra personalidad de la que nos sentimos orgullosos, la de atender varias cosas a la vez y además percibir que las realizamos eficientemente, lo cual nos hace sentir muy capaces.

Se asume que la multitarea es parte de lo cotidiano, sea en el trabajo o en casa. Pero lejos de hacernos más eficaces lo que hace es que erosiona una de las funciones cognitivas más importantes: la atención.

La ciencia que estudia el cerebro lo plantea bien claro: aquellos que hacen multitarea fraccionan su atención y por tanto merman el rendimiento, perdiendo el cerebro capacidad. No estamos diseñados para hacer dos cosas a la vez. Como consecuencia del esfuerzo se produce un aumento de la secreción de la hormonal del estrés, el cortisol, que para desgracia nuestra altera además los procesos de memoria, consiguiendo así doble efecto devastador en el rendimiento mental: atención dividida y memoria de trabajo o corto plazo con bajo funcionamiento (cada vez se hace más difícil recurrir al recuerdo de la información reciente). Y de paso nos deja sin energía, alternar entre tareas nos consume más que si se hace una sola cosa.

Si reaprendiésemos el viejo hábito de hacer una tarea tras otra, aumentaríamos la capacidad intelectual y la energía. Deberíamos esforzarnos en no sentirnos tan atraídos por las tendencias, incluso comportamentales, y volver a ciertos orígenes, como el de “cada cosa en su momento”.

En este verano, tan atraídos por las proezas deportivas, quizá sea un buen momento aprovechando nuestros días de descanso, de reflexión sobre cómo trabajar en nosotros mismos para superarnos ante las adversidades, cómo mantenernos en forma mentalmente y ser cada vez más fuertes y resistentes. Seguro que nos hace mucho más llevadero el regreso a las obligaciones profesionales…

Pienso en esto, porque leía en estos días unas recomendaciones procedentes de entornos deportivos de élite sobre cómo hacer más fácil el obtener resultados en el entrenamiento físico particular. No pude evitar considerar transferir esas claves al entorno profesional, en el que seguro la mayoría desearía sentirse y ejecutar como un atleta …corporativo.

Adoptar una mentalidad que nos permita llevarnos a ese nivel psico-físico superior requiere poner en práctica unas pocas claves que si se tienen presentes a diario, nos harán conseguir el objetivo. Como básicas quería compartir:

La primera, se centra en establecer períodos de recuperación estratégica en cada una de las actividades que se realicen. Dado que en época de crisis parece que debemos trabajar por varios, es esencial autogestionar nuestras reservas y evitar a largo plazo las consecuencias de su desgaste. Si cada jornada la fraccionamos en bloques de 90 minutos de trabajo combinados con unos 5, 10 de descanso con actividades distractoras estratégicas para el cerebro, se evitaría mucho de la sensación de sobrecarga, bajo nivel de rendimiento, posterior agotamiento y hasta síndrome de estar quemado.

La segunda, sugiere priorizar en la calidad más que en la cantidad. Más eficiencia y menos horas de estancia en la oficina.

La tercera, seguir el principio de “menos es más”. Cada día dedicar un poco de tiempo al cuidado de la salud: nutrición, movimiento, actividades extras de ocio, etc.

Al igual que en el éxito olímpico, la eficiencia corporativa debería estar basada en la eficiencia de ejecución, velocidad y potencia; por ello, debemos cuidar de nosotros mismos y así ¡vencer la prueba!.

La semana pasada mantuve una reunión con uno de nuestros clientes en sus oficinas, para repasar los resultados conseguidos con un proyecto que hemos llevado a cabo de Salud y Rendimiento en el Trabajo.

Mientras nos encaminábamos hacia la sala de juntas, me sorprendió positivamente la energía y el dinamismo que se percibía por los pasillos. Además, de las sonrisas de las personas con las que nos cruzábamos. Contenta, se lo comenté a la persona con la que me reunía y me confirmó que habían hecho algunos pequeños ajustes (pero subrayó: “aplicados de manera consistente”) en cómo trabajaban, habían conseguido una mejora general en la manera de relacionarse. Le pedí que me comentara los cambios y como habían conseguido llevarlos a cabo.

Antes de entrar en la sala de juntas, me hizo notar un cartel grande en la puerta de entrada que decía: ESTAS PREPARADO/A?

Me explicó que a raíz del proyecto realizado con nosotros, se habían dado cuenta de que su cultura de las reuniones era muy improductiva, incluso nefasta dijo, pues casi todos acudían sin prepararse y para aportar poco valor. Para mejorar esta situación se definieron tres áreas de preparación de las reuniones:

1) Técnica o Táctica: o sea, la parte relativa a conocer los números, toda la información necesaria, y aportar alguna idea o soluciones únicas.

2) Mental: la parte relativa a definir intenciones claras para la reunión y prepararse para el propio desempeño. Por ejemplo, cómo responder cuando las cosas no van en la dirección que yo desearía, construirse un diseño mental claro de como implicarse, colaborar, escuchar y encontrarse en el estado emocional apropiado durante toda la reunión.

3) Física: esta es la parte en la que se desarrolla agilidad mental, alerta y el vigor necesario. Por ejemplo, nutriendo el cerebro adecuadamente, adoptando la postura física que evite molestias físicas y cansancio, y naturalmente, aportando energía al entorno y a los demás.

Me siguió comentando esta persona: “A todos se les requiere la preparación adecuada en las tres áreas. Las expectativas están claras y todos saben que son responsables y se esfuerzan por cumplirlas. El nivel de responsabilidad ha ido en aumento, y se ha alcanzado un estándar excelente. Todos saben que no pueden fallar al resto del equipo.”

La reunión continuó hablando de otros detalles del proyecto como la aplicación de los Power Naps (momentos de recuperación estratégica) en las zonas tranquilas de las oficinas creadas con este objetivo, o el impacto de la PsicoNutrición en el comité de dirección.

Pero volviendo a los beneficios de la iniciativa ESTAS PREPARADO/A?, me comentaba la gran diferencia entre las “antiguas reuniones” y lo que habían conseguido ahora. Decía: “en el pasado, algunas personas estaban evidentemente medio dormidas durante las reuniones, aun cuando tu pensabas que estaban totalmente presentes pues después te dabas cuenta de que tenías que volver a repetir varias veces cosas que dabas por concluidas… o peor, cerrabas la reunión convencido que todos sabían las líneas de actuación, y descubrías días después que habían hecho cosas no en línea a las decididas…”

“Ahora los equipos están mucho mas implicados y presentes. Naturalmente, esto aporta mejores ideas, decisiones operativas y soluciones más innovadoras que nos acercan a mejores resultados. Pero sobre todo, en el día a día hemos notado que se ha creado una percepción positiva sobre reuniones productivas, que son mas breves, e incluso en algunas áreas se han reducido en número“.

Salí encantada de la reunión, como podéis imaginar. Mientras me encaminaba al parking pensaba que lo importante son iniciativas simples, pero llevadas a cabo con rigor y disciplina, para conseguir un alto impacto y rendimiento.

Así que, permitidme dejaos con la pregunta: ESTAS PREPARADO/A?

Me ha parecido interesante y además divertido, compartir un artículo que me llega de una doctora endocrinóloga sobre un tema clásico pero no fácil de llevar a cabo por muchos.

Dentro de nuestro Método ZAR es una de las estrategias esenciales para desarrollar el alto rendimiento, pero que nos cuesta tanto que se implemente como hábito diario. Lo conseguimos explicando la consecuencias que se producen por no comer, de manera muy parecida a cómo lo explica la doctora. Por eso me ha parecido sugerirlo con este enfoque simpático pero de gran argumentación fisiológica, por si no lo conocíais desde esta perspectiva:

“¿POR QUÉ DESAYUNAR?
Una buena razón para desayunar es el beneficio intelectual que recibimos. Otra razón es el daño que provocamos en nuestro cuerpo con el ayuno mañanero.

Para los que no desayunan diciendo que “a esa hora no les cae bien la comida”. OJO, no es lo mismo desayunar media hora o una hora después de levantarse, que ingerir alimentos recién a media mañana.

Imaginemos el proceso:

Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: ‘Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible’.

Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre. Desde la sangre le responden: ‘Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más’.

El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: ‘De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva’. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que ‘a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos’. En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.
Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: ‘Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico. Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel’.

La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.

Como se ve, quien cree que no desayuna… se está engañando: Lo que sucede en realidad es que se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.

¿Cómo afecta eso nuestro peso?

Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas. Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de ‘grasa de reserva’ y la persona engordará.

La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.
¿Como lo ves?? “.

Fuente: Dra. Daniela Jakubowicz (Endocrinólogo)

Recientemente he tenido la oportunidad de  explicar a través de Radio Intereconomía cómo nos afecta el estrés y en especial a nuestro rendimiento cognitivo.

Es muy interesante compartir en los medios la preocupación sobre el efecto del estrés y qué podemos hacer para evitarlo, incluso en un espacio destinado a finanzas (Programa Capital). Pudimos conversar sobre cómo el estrés afecta a la memoria, porqué es tan tóxico, si se puede revertir su nocividad  y cómo gestionarlo para llegar y mantener nuestro alto rendimiento profesional y personal.

Os resumo parte del contenido pues quizá no estéis tan familiarizados con el impacto del estrés en el rendimiento mental:

El exceso de hormonas que provoca el estrés daña la memoria. El cortisol es una hormona que se produce como reacción al estrés para dotarnos de una energía y rendimiento superior para afrontar la tarea, el reto, la sobrecarga, etc. En cantidades moderadas no es dañino; si el estrés es diario, crónico, el exceso es tan tóxico para el organismo que además de lesionar alguna función orgánica (digestiva, cardiovascular, dermatológica, supresión de la función inmune, …)puede llegar a provocar deterioro mental,  especialmente en la memoria (altera los mecanismos de fijación y recuperación de la información).

Prevenir ese deterioro mental es mucho más fácil que después dar marcha atrás. La recuperación de la capacidad total de la memoria es factible entre 1 y 3 meses. Para ello es necesario aplicar un programa multidisciplinar en el que se combine terapia alimentaria, ejercicios físicos y mentales, control de estrés y técnicas de recuperación para facilitar el descanso.

El descanso estival en muchas ocasiones no libera del estrés, a pesar del cambio de actividad.  Para aprovechar al 100% el descanso estival se deben planificar las vacaciones con el fin de tener un verano saludable y aprender a desarrollar una serie de pautas que servirán para mitigar el efecto nocivo de los agentes estresores que se sufre durante el resto del año. Aunque siempre queda la opción de diseñar un plan de actuación para la vuelta a la rutina de cara a afrontar los nuevos retos.

ZAR es un novedoso método contrastado en el que se han integrado las investigaciones clínicas más avanzadas (Psicología, Nutrición, Medicina) junto a la innovadora Ciencia del Rendimiento (procede del entorno deportivo) para, a través de ciertas prácticas, desarrollar comportamientos más saludables que además permitan reducir el impacto nocivo del estrés y llevarlo a valores positivos,  beneficiarse de una extraordinaria agilidad mental y lograr una mejora sustancial en la energía vital.

Para frenar el envejecimiento precoz como consecuencia del desgaste diario y alcanzar un nivel de rendimiento superior, el Método ZAR se sustenta en la siguiente metodología:

-          Asesoramiento personalizado diario (mínimo 4-6 semanas)
-          Transformación del estrés
-          Nutrición
-          Descanso reparador para la jornada
-          Ejercicios Físicos
-          Estimulación cognitiva
-          Diseño del Plan de Actuación Personal

El fin último de este novedoso método es mejorar la calidad de vida de las personas y rendir de forma extraordinaria.

Os animo a diseñar vuestra propia Zona Alto Rendimiento!

Hace unos días me preguntaban en una entrevista con el periódico Dossier Empresarial sobre cómo restaurar el cuerpo instaurando una serie de hábitos que llevan al individuo a un estado psicofísico superior.

Tras compartir la metodología ZAR, consideramos ofrecer al público unos consejos y decidimos incluir en la publicación un decálogo que facilitara a cualquiera sentirse atraído para trabajar en “su” Alto Rendimiento.

Quizá alguna de las sugerencias os resulten de utilidad, por ello me apetecía compartirlas con vosotros.

1. Desarrolla la actitud mental que facilita el cambio y lo mantiene.

2. Estabilización constante de nutrientes adecuados en sangre para maximizar el foco y la concentración.

3. Control de la hidratación para mantener la alerta mental y facilitar la desintoxicación.

4. Gestionar las comidas/cenas de trabajo y viajes (jet lag) para  evitar la disminución de la energía y potenciar el sistema inmunitario.

5. Práctica de movimiento estratégico a lo largo del día para oxigenar el cerebro y reducir la tensión.

6. Integración de breves intervalos de recuperación programados a lo largo del día, para mantener estable la capacidad creativa e intelectual.

7. Potenciar el descanso reparador nocturno.

8. Desarrollar el nivel de atención y foco en cada tarea para maximizar el rendimiento  y calmar la mente.

9. Mantener el estrés a favor y eliminar su toxicidad.

10. Aplicar, inicialmente con el soporte del Asesor Personal de Salud y Rendimiento, todas las habilidades adquiridas para el Alto Rendimiento Ejecutivo en el ámbito personal y así, disfrutar de una vida plena.

Os deseo un delicioso fín de semana!

Son fundamentales para el Alto Rendimiento Ejecutivo…

Los cambios en el entorno laboral están siempre en continua evolución. Cada día pasamos más tiempo en el espacio laboral y esto a menudo significa que tenemos que hacer compatible el espacio de trabajo con el espacio de descanso. Algunas culturas han asimilado este concepto de manera más natural que otras, pero en general, el entorno laboral raramente se ha adaptado a este nuevo paradigma trabajo-descanso.

Hemos encontrado una solución que algunos clientes están empezando a usar con muy buenos resultados.

La compañía Ostrich ofrece un micro-ambiente en el que tomar una cabezada cálida y confortable. No es ni una almohada ni un cojín, ni una cama, ni una prenda de abrigo…., sino un poco de todo esto al mismo tiempo.

Su interior es un entorno de calma y tranquilidad que cobija y aísla la cabeza y manos (mente, sentidos y cuerpo) por unos minutos, sin la necesidad de dejar nuestra mesa de trabajo.

A primera vista puede parecer poco constructivo y productivo ver algún empleado echado en la mesa durmiendo…, pero los estudios prueban sin ninguna duda que el aumento de productividad que se consigue a continuación, recupera y multiplica el tiempo perdido.

A ver quién se atreve a ser el primero en usarlo…

Buenos intervalos de recuperación a tod@s!

Fuente: http://www.studio-kg.com/ostrich/

Sino para trabajar mejor, evitar el desgaste psicofísico y vivir una vida plena.

Recientemente en una presentación de ZAR a directivos/as, uno de ellos (que llamaremos Ricardo) me preguntó: “¿Y si yo no estuviera interesado en mejorar mi rendimiento ejecutivo? Estar en Alto Rendimiento suena como tener que trabajar más….”

Como estábamos empezando la presentación, le pedí que me permitiera contestarle con la presentación misma, y si no estaba satisfecho a su término, podíamos retomar su pregunta.

Mi intención, no era evitar contradecirle, sino aclarar durante mi exposición una cierta percepción errónea, que a veces tienen algunas personas, sobre el Alto Rendimiento Ejecutivo: piensan que trabajarán todavía más duramente, una vez entrenados para mejorar su rendimiento.

Nada más lejos de la realidad. ¿A quien le gusta sentirse bajo de energía, desganado, descentrado, desmotivado, o crónicamente cansado…? A todos nos apetece sentirnos bien, satisfechos, contentos, alegres y con la vitalidad necesaria para enfrentarnos con éxito a la tarea del momento: una reunión, un viaje de trabajo, llegar a casa por a noche, jugar un partido de pádel, dar un paseo con los niños, o relajarse leyendo un buen libro o viendo una programa de TV en familia.

El entrenamiento ZAR potencia el rendimiento físico y cognitivo integrando hábitos eficaces a lo largo de la jornada (en el trabajo, en casa, de viaje), para conseguir enfrentarse a cada tarea con la necesaria energía y vitalidad, y desarrollarla con éxito y satisfacción.

Se adopta de manera gradual un nuevo estilo de vida más tónico y eficaz, y eso naturalmente nos permite ser más productivos y eficaces. Precisamente por esto, se consigue disfrutar mas plenamente de nuestro tiempo libre y de las personas queridas en nuestro entorno. Tenemos la energía de sobra para dedicarles lo mejor de nosotros en cada momento y la creatividad necesaria para vivir una vida más plena.

Esto es el Alto Rendimiento Ejecutivo NO lo dejamos en la oficina, nos acompaña las veinticuatro horas del día y siete días a la semana.

Ricardo, se comprometió a trabajar durante cuatro semanas para potenciar su alto rendimiento y conseguir resultados.

Buena vitalidad a tod@s!

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